noviembre 22, 2019

Operación vasa jato e incendio en Amazonas, algo empieza a crujir

Operación vasa jato e incendio en Amazonas, algo empieza a crujir

Gisele Ricobom integra el equipo de juristas que acompaña a Lula Da Silva. Desde Brasil, la doctora en Derecho, catedrática de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana e integrante de Juristas por la Democracia dialogó con Úrsula Asta, Valeria Rodríguez y Paulo Pereira en Feas Sucias y Malas, acerca de las últimas novedades en torno al «vasa jato»: el escándalo de las filtraciones de los chats del Juez Moro que develan las causas políticas de la prisión del entonces candidato a presidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva. «No estamos viviendo un momento democrático», afirmó.

Consultada respecto de la situación judicial del expresidente Lula Da Silva, la jurista refirió que se confirmó la relación política que la fiscalía tenía con el Juez Moro para que Lula no pueda participar del último proceso electoral: “La Fiscalía realizó cosas inadmisibles en el proceso penal sobre una denuncia absolutamente frágil”.

Además, Ricobom planteó que los medios masivos sostuvieron y legitimaron la operación lava jato por la cual el expresidente de Brasil está hoy en prisión: “La mayoría de la población no tiene información, el proceso es complejo y los medios ocultan su sentido». Agregó también que en el actual estado de cosas es impensable juzgar a los implicados en el vasa jato, ya que la cobertura no es solo mediática: “La Fiscalía y la Policía Federal aun protegen a los involucrados. No estamos viviendo un momento democrático».

Luego dijo que la presión que ejerce “el gobierno y la derecha” es tal que impiden que la Corte Suprema tenga la autonomía suficiente para garantizar el debido proceso legal. “La presión es tan fuerte, incluso desde las Fuerzas Armadas, que hoy en día peligraría la propia sobrevida de la Corte si tomaran la decisión de liberar a Lula”, afirmó. «Siempre que hay una posibilidad de soltar a Lula, hay presión política».

Sin embargo, opinó que debido a la última crisis ambiental desatada por los inmensos incendios en el Amazonas, algo de esa cobertura empieza a crujir: «Estamos atravesando muchas crisis al mismo tiempo: jurídica, ambiental, educacional, económica». Y destacó los cacerolazos que se hicieron sentir contra la postura del presidente Bolsonaro.

Manifestó que existen justificativos para iniciar un impeachment, pero que no están dadas las condiciones institucionales y políticas para el proceso, ya que son imprevisibles las consecuencias: “No está claro cómo se generaría una salida institucional luego de producido un impeachment, y la oposición tampoco ha construido un consenso al respecto. Es posible que la crisis se agravara aún más”.

Finalmente, planteó que las campañas que circulan en las redes, como la última «Moro miente», son efectivas para minar la imagen de los involucrados en el vasa jato, pero, afirmó: «Más efectivo es el hecho de que Bolsonaro está empezando a ver al ministro Moro como un rival, por su alta popularidad debido a la cobertura mediática que lo sostiene. Bolsonaro empieza a retirar su apoyo lentamente por temor a que Moro intente ir por la presidencia y arrebatarle un segundo mandato”.

PG/GF/RG

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