noviembre 22, 2019

Anuncio presidencial | ¿Cómo llegamos hasta acá?

Anuncio presidencial | ¿Cómo llegamos hasta acá?

Por Ariel Weinman*

Luego de escuchar al presidente de la nación hablar por cadena nacional este miércoles 14, queda claro que hay cambio de retórica respecto de la conferencia de prensa del lunes pasado, pero el rumbo de la política iniciada en diciembre de 2015 no se modifica. La persistencia de aquélla, ¿por qué debería arrojar resultados diferentes a los obtenidos hasta ahora?

Un Macri menos desorbitado, más guionado, salió a hacer campaña con la promesa de algunas medidas económicas que significa menos que un parche ante este desastre nacional, para ver si puede contrarrestar la derrota electoral de las PASO.

Es que el gobierno está estimulando con la devaluación del peso una brutal transferencia de ingresos desde los sectores con ingresos fijos hacia los exportadores, empresas prestadoras de servicios públicos y el capital especulativo, y pretende hacerle creer al pueblo que los anuncios de hoy serán un escudo protector a tanto daño. Pero la credibilidad popular en esta elite de financistas prósperos a costa de la nación está más agujereada que un colador.

No es el mercado, es el gobierno quien fogonea esta crisis porque está en su naturaleza de grupos de negocios y no de partido político, y de paso toma revancha por el veredicto popular en las urnas el domingo de las PASO. Fue la unidad del peronismo la condición de posibilidad para que aparezca el pueblo desde adentro de las urnas, un 17 de octubre electoral, y de esa manera castigar con la boleta del Frente a una oligarquía rentística, mentirosa y entregadora de la patria.

Hoy Macri anunció una serie de medidas para supuestamente paliar esta nueva expropiación, en una economía paralizada, que no tiene precios de referencia, aunque la remarcación de los productos de la canasta familiar por parte de los formadores de precios no se detiene.

Hay que poner en cuestión el alcance de los anuncios a partir de la experiencia reciente: bonos para las y los estatales que sólo cobran una franja reducida o la promesa de la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. Por qué habríamos de creerle a un presidente que prometió la eliminación de ese impuesto y desde hace rato se amplió de modo ostensivo el sector de asalariados que lo abonan compulsivamente. ¿Cuál es el mensaje para los desocupados, para los cuerpos hambrientos?

Además, Macri apunta a destruir el estado. El anuncio de baja de impuestos y un conjunto de erogaciones cuyo costo fiscal deberá afrontar la próxima administración, estimula el vaciamiento de la caja y empuja la liquidación de reservas como forma de condicionamiento al gobierno que asuma el 10 de diciembre.

Casi en simultáneo, mientras Macri hablaba de responsabilidad institucional para gobernar, el dólar trepaba otros tres pesos hasta llegar a una cotización de 61 pesos por cada unidad del billete estadounidense. A cada enunciado del presidente, un avance de la devaluación y un correspondiente agravamiento de las condiciones de existencia del pueblo trabajador.

La disputa política de las PASO marcó una victoria popular más que importante. Pero el pueblo que ajusta su vida a un salario o algún otro ingreso fijo se pregunta, ¿cómo llegamos así a diciembre?

*Periodísta, conductor de Panorama Federal

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