abril 19, 2024

No estamos en Default

No estamos en Default

buitresLuego de la brillante exposición del Ministro de Economía, Axel Kicillof, surge, en varias personas, la duda sobre si estamos o no en default. Esa duda, permite que varios medios y operadores formulen que, a fin de cuentas, se genera la situación que presagiaban y se regodeen de la misma. Bien. Veamos brevemente la situación.

¿Qué es el “default”?

Es la cesación de pagos, es decir, cuando el Estado declara que es insolvente, que no puede hacer frente a las obligaciones contraídas.En pocas palabras: no puede pagar.

¿El Estado argentino está en condiciones de pagar?

Sí. De hecho, el pasado 30/6, en un acto estratégico de vital importancia para el litigio contra los fondos buitres, pagó el vencimiento de deuda que correspondía.

¿Pudieron cobrar?

No. El juez Thomas Griesa impidió que los distintos bonistas, los que debían cobrar ese dinero, pudieran cobrar, dejando el dinero depositado en una especie de limbo y brindando el plazo de un mes (es decir, hasta el 30/7, hoy) para que, acuerdo con los buitres mediante, se permita el cobro a los bonistas y así evitar el “default”.

Entonces, si los bonistas no pudieron cobrar, ¿estamos en cesación de pagos?

Sí. Pero contra la voluntad del Estado argentino, quién cumplió con cada uno de los vencimientos de deuda. Por lo tanto, esta situación inducida por Griesa, quien al querer efectivizar su sentencia, frena todo pago que el Estado argentino realice.
Esta situación es inédita, insólita, impensada. Un default inducido por un juez que no deja pagar. Jamás ocurrió.

¿Qué diferencias hay con el default del 2001?

Muchas. Principalmente, aquella vez fue el Estado argentino el que optó por no pagar y, esa decisión, la tomó en un contexto en el cual no había reservas (el Estado no tenía plata), el endeudamiento era formidable, institucionalmente estábamos en el peor momento, creciente desempleo y pobreza. Hoy, el Estado decide pagar y el contexto es completamente diferente.

¿Qué va a pasar a partir de mañana?

Nada. Esta situación no es el fin de nada y el tiempo será el principal aliado del final del litigio.

Habrá que esperar como se desarrolla la negociación (la cual no está terminada, por cierto) y las implicancias que sobrevengan del posible acuerdo entre privados.

Entonces, ¿estamos en default?

Terminantemente, no.

* Por Juan José Rodríguez – Economía en Abramos la Boca / Radio Gráfica

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