
Un nuevo caso de gatillo fácil tuvo lugar en el municipio de Avellaneda este sábado a las dos de la tarde, cuando Daniel Vicente Rivadero fue asesinado por un efectivo de la Policía Bonaerense en la Isla Maciel.
Mario Manrique, hermano de Daniel, habló del hecho con Radio Gráfica. “A mi hermano lo asesinó la Policía de la Provincia de Buenos Aires, la sargento Tamara Alberenque de la Comisaría 3ra de Avellaneda”. Mario contó que su hermano “estaba jugando en la canchita y venía un auto. Los muchachos que roban el auto se bajan y salen corriendo. Atrás venía la camioneta de la Policía. Mi hermano estaba ahí, se baja esta Sargento y sin mediar palabra, mi hermano asustado sale corriendo, le tira tres tiros por la espalda y lo mata”, contó.
Mario explicó que los pocos medios de comunicación que cubrieron el episodio tildaron a su hermano de delincuente. “¿Qué delincuente, si no tenía ningún antecedente?”, se preguntó. “Le ponen dos armas en el suelo como (si fuera) un enfrentamiento. Esta señora ya tiene dos homicidios y ha matado a otros dos chicos también por la espalda”.
“Mi hermano tiene 33 años y cuatro nenas. ¿Cómo le explicás a las nenas que la Policía mató al padre y sale por todos lados que era un delincuente?”, se preguntó. “La señora esta, Tamara Alberenque, es una drogadicta. Acá tengo a todos los vecinos diciendo que ella se para en la esquina, le saca la cocaína a los muchachos y se la toma. Nosotros queremos que le hagan una rinoscopia para ver toda la droga que tenía en el momento en que mató a mi hermano. En total ya tiene tres muertes”.
Además, Mario explicó que la causa está en secreto de sumario y aún aguardan a que les entreguen el cuerpo. Hacia el final de la entrevista les avisaron que esto iba a ocurrir cerca de las 16 de este lunes. Según explicaron, desde la morgue les decían que había otras once autopsias para realizar antes que la de Daniel y por eso la demora.
Por otro lado, Mario explicó que «acá tenés un montón de testigos pero lo que pasa es que, como es la Policía… acá tenés un montón de testigos pero cuando los llamen a declarar, es la Policía y la gente tiene miedo».
«Nosotros estamos destruidos, mataron a mi hermano, padre de cuatro nenas, sin antecedentes«, contó y volvió se a preguntar cómo le van explicar lo que ocurrió a las hijas de Daniel, de 15, 10, 8 y 3 años.
«Estamos destruidos, no podemos más, no sabemos qué hacer, no nos entregan el cuerpo y nos dicen que hay once personas antes que él para hacer una autopsia. La gente nos cuenta que después de dispararle lo esposaron, le tiraron dos armas y le pegaron dos tiros más para decir que era un enfrentamiento. No es un delincuente. Que viva en una villa no quiere decir que sea un delincuente», relató Carmen Echegaray, la tía de Daniel.
«Esposado le pegaron en el piso y la gente le gritaba que cómo había hecho eso y la policía se agarraba la cabeza y gritaba» como arrepintiéndose de lo sucedido porque «era un pibe sano» recordó Carmen.
«Ojalá se haga Justicia y se pueda comprobar que mi sobrino no era un delincuente», pidió la tía de Daniel y aseguró que la gente les dijo que «no se queden con las manos cruzadas porque va a haber otro Daniel».
