mayo 01, 2026

Fecha 13 | A pedir de Boca

Fecha 13 | A pedir de Boca

El título es obvio pero no por eso menos real. Boca se quedó con el Superclásico, el mejor futbolísticamente que se recuerde de muchos años a esta parte (y el último transmitido por Fútbol Para Todos), y los demás resultados le permitieron quedarse con la punta del campeonato en soledad.

Errores vs. virtudes

Si alguien decía en la semana previa que Boca iba a ganar y que el desarrollo del partido iba a ser un River intentando tibiamente hacer el gasto y la visita liquidando de contra con su poder de fuego, hubiera sido un escenario lógico de acuerdo a lo que venían mostrando los dos. Ese era el partido hasta los 25′ minutos del primer tiempo. Los xeneizes tuvieron la primera clara antes de los 10 minutos cuando Augusto Batalla le tapó el remate a Cristian Pavón, y en la siguiente jugada de ataque visitante Walter Bou abrió el marcador. River sin embargo se rehizo con Andrés D’Alessandro como abanderado y se fue ganando por 2-1 al entretiempo, merced a las facilidades defensivas que le dio su rival.

Casi lo normal hasta ese momento. Boca con gran poder de fuego pero con flaquezas en el fondo, River retrocediendo mal y sin ideas claras de 3/4 para adelante. Lo impensado era que River tuviera claridad y efectividad en ataque para dar vuelta provisoriamente el resultado e incluso ejercer el dominio del encuentro hasta los quince minutos del complemento, donde tuvo tres situaciones claras para ponerse dos goles arriba y casi definir el encuentro. Pero entonces se sucedieron los errores de parte del local.

En vez de defenderse con la pelota en los pies de D’Alessandro, Marcelo Gallardo eligió cambiarlo por Iván Rossi con la finalidad de darle más contención al mediocampo millonario (Boca había acariciado el empate pocos momentos antes). Y luego se pusieron de nuevo en relieve los errores y las virtudes de cada uno. Con el mediocampo entregado a la visita, esta pudo poner otra vez de manifiesto su capacidad de generar situaciones de gol y dio vuelta otra vez el encuentro. River quedó, nunca mejor dicho, como bola sin manija, mientras que Boca tuvo en Carlos Tevez a su conductor más inspirado, ayudado por un liberado Fernando Gago (D’Alessandro había sido clave para que el ex Real Madrid no pesara en el juego) y por un movedizo Ricardo Centurión, cambio acertado de Guillermo Barros Schelotto que supo agregarle velocidad a la ofensiva de su equipo.

En resumidas cuentas, Boca volvió a presentar sus argumentos de las últimas fechas. Puede dar ventajas atrás pero hay que aprovecharlas (River no lo hizo de manera suficiente), y cuando ataca es de temer, sobre todo si se le dan tantas ventajas. Para los de Núñez ahora solo queda ganar la Copa Argentina. ¿Su rival? Un Rosario Central que será finalista de esa competencia por tercera vez consecutiva, que se juega probablemente la última chance de coronar este ciclo del Chacho Coudet con un título, y que estará muy alerta de no volver a sufrir un arbitraje como el de la final de 2015. Olla a presión queda chico para lo que será el clima en Córdoba el próximo jueves.

La lucha de arriba

Estudiantes, que tres semanas atrás parecía invencible, volvió a perder y solo consiguió un punto de los últimos nueve. Esta vez cayó por 3 a 2 ante San Martín de San Juan, aunque vale decir que los platenses estuvieron cerca del empate, y que una recuperación es perfectamente posible. Newell’s Old Boys rescató en el final el punto contra Talleres en Córdoba, pero también sumó poco en comparación a su arranque de campeonato. Tan solo cuatro de los últimos nueve puntos. Banfield por su parte hilvanó su cuarta victoria consecutiva e inesperadamente se prendió a la lucha por el título.

San Lorenzo mantiene la senda de la recuperación tras la caída frente a Boca. En otro partido duro se impuso como local por 3 a 2 sobre Unión de Santa Fe, mientras que Lanús, campeón vigente, venció por 2 a 1 a Rosario Central en Arroyito. Los granates habían empezado irregularmente el campeonato pero con este triunfo suman quince puntos consecutivos que también los ponen de lleno (a tres puntos del puntero) en la pelea de arriba. ¿Su rival de la próxima fecha? Nada menos que el Ciclón, reeditando la final del Torneo de Transición pasado. Reserven sus asientos y compren sus baldes de pochoclo.

La lucha de abajo

Entretanto la carrera por no descender se pone cada vez más interesante. La resurrección de Sarmiento de Junín tras la asunción de Jorge Burruchaga como entrenador rompió lo que parecía un escenario casi cerrado. Los verdes vencieron por 2 a 0 a Tigre siguen avanzando, tanto que su triunfo sumado a la derrota de Huracán ante Banfield puso a juninenses y quemeros en un escenario de desempate por la permanencia si el campeonato hubiese terminado ayer. Olimpo consiguó algo de aire con su victoria en el Cilindro frente a Racing, y si bien no está haciendo una buena campaña mira con ilusión la caída libre de Arsenal, el declive de Quilmes (cayó por 3 a 0 ante Atlético de Tucumán y sumó su tercera derrota consecutiva), y el estancamiento de Atlético de Rafaela que fecha a fecha se acerca al descenso.

El verdugo de la Crema fue Vélez, que de la mano de Omar De Felippe reencontró la senda de sumar puntos, sin que le sobren argumentos futbolísticos, pero difícilmente sea esa la preocupación de los hinchas del Fortín en este momento. Completan el panorama Aldosivi de Mar del Plata que empató con un rival directo como Patronato, Defensa y Justica que juega hoy a las 21:15 ante Arsenal, y Talleres de Córdoba, que como hemos mencionado empató con Newell’s. Entrerrianos y cordobeses suman buenas campañas y aprovechan que el divisor de sus puntos es bajo, con lo cual se alejan rápido de la zona de descenso, mientras que los marplateneses y los de Florencio Varela tampoco encuentran respuestas luego de haber tenido recorridos destacables entre el campeonato de 2015 y el Transición 2016.

Martín Gorojovsky-Abrí la Cancha

MG/GF/RG

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