
Jorge Gutierrez, presidente de la Cooperativa Acoplados del Oeste (ex Petinari), dialogó con Abramos la Boca luego del allanamiento que sufrieron cuatro integrantes de la empresa recuperada por parte de la justicia.
Según explicó Gutiérrez «fuimos allanados en nuestros domicilios en búsqueda de dos puentes de grúas, de cinco toneladas de peso cada uno. Tiene un largo de veinte metros por un metro ochenta de ancho, es ridículo. Aparte de la mía allanaron la casa de los cuatro miembros de la comisión directiva de la cooperativa. La del presidente, la de mi compañera Fernanda que además es la secretaria, la del tesorero y la del vocal».
Todos los allanados coincidieron en señalar que el procedimiento «tiene que ver con la conducta del gobierno, que se pone del lado de los empresarios y a los trabajadores nos pone en el lugar de ladrones. Se había presentado el concurso de quiebra y confiábamos en que la AFIP no iba a dar la conformidad para la continuidad de la empresa, pero finalmente hizo lo contrario. Apelamos la decisión junto al municipio de Merlo, y por eso creemos que volvieron a darle un trato penal a la situación. A algunos compañeros les pusieron restricciones perimetrales, no pueden acercarse a menos de quinientos metros de la empresa. Y después nos desayunamos con los allanamientos».
Finalmente Gutiérrez señaló que «desde el 3 de marzo estamos acampando en la puerta de la fábrica. Por eso buscan debilitarnos, porque somos un grano en el culo de ellos. Su objetivo es llevar a cabo el vaciamiento de la empresa, que hoy no está produciendo nada. Es una pantomima cuando dicen que quieren poner en marcha de nuevo. Si realmente quieren reactivarla basta con que pongan un cartel en la puerta ofreciendo trabajo. Ahí te das cuenta que no buscan hacerla funcionar sino lograr un negocio inmobiliario«.
MG/GF/RG
