
«La Patria es el otro». Frase de cabecera durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En La Señal se armó polémica. El abogado Hernán Jaureguiber expresó su disconformidad con la frase y generó revuelo.
«Un gobierno tiene una postulación política, un origen ideológico, un horizonte utópico y un programa de desarrollo. Todo en función de una identidad de intereses. Cuando hablamos de intereses, estamos sugiriendo la confrontación con otros intereses. Una voz barrial diría que no se puede estar con Dios y el Diablo. La formulación de gobierno es concretar esos intereses. Yo digo que la patria no es el otro en un todo. Porque sino sería indiferente a la confrontación de intereses, y de eso se trata la política: ir zanjando en función de unos sobre otros», disparó Jaureguiber.
Consultado por Gabriel Fernández sobre la validez de la visión cristiana de poner la otra mejilla, Jaureguiber planteó una visión talmúdica: «Quienes son misericordiosos con los injustos, terminarán siendo injustos con los misericordiosos«; y agregó: «En ese sentido se usa la vara para defender los intereses que estás representando en tu postulación política. Me refiero a poner blanco sobre oscuro el interés que estamos representando».
¿Se puede negar la existencia de otra zona de la comunidad? Para el histórico militante nacional y popular «mi expresión no es una idea de aniquilamiento. Sencillamente que la gestión de un gobierno tiene que estar encaminada en concretar los intereses que representan que nunca puede ser el todo«; y agregó: «Yo no estoy a favor o en contra de las personas, sino de intereses. Se está con el desarrollo del capitalismo con toda la forma expropiadora que tiene o se está junto a las fuerzas laborales, base del sistema productivo y generador de riquezas».
La polémica frase de Gómez Centurión también retumbó en la charla: «cuando alguien habla de negros de mierda o hacen apología del genocidio, además de intereses, es necesario reprimir figuraciones negativas. Ya no sólo en la composición de interés de clase o nación, sino en un orden civilizado. Esa persona no puede representarme – por eso la patria no es el otro – pero no digo de reprimirlo hasta su aniquilamiento, pero si contenerlo a los causes razonables de una sociedad organizada. Por eso digo que la frase La Patria es el Otro es librepensadora«.
«La Patria sugiere la noción de padre, o sea, de origen. También con un destino. Ese mismo está delineado con una dirección. No se puede ser una hoja al viento. La patria no es la frase de Groucho Marx: tengo mis principios, sino les gusta, tengo otros. Me parece que el estado como representación jurídica y organizativa debe estar dotada de una ideología. Esa debe representar intereses. No cualquier cosa coyuntural», sentenció Jaureguiber.
Finalmente, ¿Que se hace con el 50% de argentinos que votó a Mauricio Macri? «Son parte de la patria, pero no se debe congeniar con ellos en función de comprenderlos. Yo creo que emotivamente, la patria no es esa gente. Lo digo en términos emotivos. La patria no es la gente que piensa que el terrorismo de estado está bien. La patria no pueden ser aquellos que piensan que hay que levantar muros en las fronteras. No en abstracciones, sino en términos emotivos, me niego a considerar a esos votantes de Mauricio Macri parte de un proyecto colectivo histórico de un mismo origen y trayectoria histórica».
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