
Carlos Coledrero, trabajador de la Dirección General de Salud Ambiental, denunció en Abramos la boca el desaguace del ACUMAR y el despido de 59 trabajadores.
En primer lugar Coledrero explicó que «están pasando cosas muy graves en el organismo. Lo están vaciando y es una entidad que tiene responsabilidades muy grandes para con la población de la cuenca Matanza-Riachuelo. Tenemos un trabajo muy importante y reconocido porque nuestra inserción en la sanidad de los barrios no la tiene ni el Ministerio de Salud. Hoy nos encontramos con un poder ejecutivo que por un tema de costos económicos vino a dejar en el aire nuestra tarea. El viernes nos encontramos con cincuenta y nueve despedidos, directamente y sin ningún tipo de mediación».
Posteriormente el entrevistado detalló que «desde el año pasado tuvimos dos cambios de directores. Ninguno dio un argumento o un plan de trabajo para continuar nuestra tarea, pero después nos quieren correr diciendo que los despedidos eran ñoquis, gente que estaba sin trabajar. También nos enteramos que la actual presidente ejecutiva de la Dirección General de Salud Ambiental, Gladys González, quiere reducir a la mitad la cantidad de personas que trabajan acá. Actualmente somos doscientos ochenta trabajadores, o sea que serían casi ciento cincuenta despidos».
Finalmente Coledrero anticipó que «los que todavía estamos empleados vamos a seguir luchando por los despedidos. Hicimos una asamblea y paramos todo el trabajo. También vamos a seguir pidiendo explicaciones y que reincorporen a los cincuenta y nueve compañeros. La situación también es grave porque los que todavía tenemos trabajo estamos tan precarizados aún no volvimos a firmar el contrato que nos dan para renovar nuestro puesto de trabajo cada tres meses. Además vamos a acompañar la lucha de las organizaciones sindicales y el reclamo de los docentes la semana que viene».
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